Jarvis no es un chatbot.
Es un empleado.
Tiene su propio usuario corporativo, contesta el teléfono de la empresa, escribe desde su cuenta de correo, participa en Teams y trabaja dentro del CRM. No descansa, no falta y no se le olvida registrar.
Agenda una demostración¿Cuántas llamadas perdiste ayer?
No lo sabes. Ese es el problema.
El teléfono suena mientras tu equipo está ocupado con el cliente que ya está enfrente.
El CRM está lleno a medias, porque capturarlo depende de que alguien se acuerde.
Ya probaste un chatbot y lo apagaste, porque no entendía nada.
Lo que entra fuera de horario nadie lo contesta, y no queda registro de que entró.
No es falta de gente. Es que hay trabajo que se cae en los huecos.
Quién es Jarvis
Jarvis ocupa una plaza. Aparece en el directorio de la empresa como un colaborador más: tiene extensión telefónica, cuenta de Teams desde la que avisa a los equipos y buzón de correo desde el que escribe y responde. No es una integración conectada por fuera — es alguien que ya está adentro.
Responde desde una base de conocimiento propia: tu catálogo, tus precios autorizados, tus políticas y tus procedimientos. No improvisa. Cuando algo no está documentado, lo dice y canaliza, en vez de inventar una respuesta que después alguien tenga que desmentir.
Dónde ya está trabajando
No son integraciones pendientes. Son los lugares donde Jarvis ya opera todos los días.
Recibe y hace llamadas. Identifica quién habla y transfiere a la extensión correcta.
Usuario propio. Avisa a los equipos en el canal que corresponde.
Buzón propio. Escribe y responde correos desde su cuenta.
Consulta los documentos de la empresa para responder con lo que está autorizado.
El mismo criterio y el mismo conocimiento, en el canal por el que la mayoría escribe.
Crea prospectos, consulta tickets y deja notas en la ficha del cliente.
Una llamada, de principio a fin
Contesta al primer tono, a la hora que sea.
Cruza el número contra la base de clientes y entiende el motivo.
Responde lo que sabe. Lo que no, lo transfiere a la extensión correcta.
Deja el prospecto y la nota en Odoo. Aunque la llamada se corte.
Manda el pendiente por Teams o por correo, a quien le toca.
Lo que lo hace distinto
Tiene identidad, no una API
Usuario propio en Microsoft 365, extensión telefónica y firma de correo. No es una integración: es una plaza ocupada.
Nunca pierde un dato
Si la llamada se corta a media captura, el prospecto igual queda registrado. La memoria no depende del modelo: depende del sistema.
No inventa
Habla solo de lo que tiene documentado. Ante lo que no sabe, canaliza. No promete lo que no puede cumplir.
Sabe cuándo no es su turno
Detecta molestia, urgencia y rechazo. En ese momento deja de insistir y pasa la llamada a una persona.
Jarvis atiende lo que hoy se cae. Tu equipo hace lo que Jarvis les pasa.
Ya está operando
Aceptado y en operación por un distribuidor nacional de software empresarial.
Cómo empieza
Una conversación
Nos cuentas qué se está cayendo hoy. De ahí sale si Jarvis aplica o no.
Se le carga tu información
Catálogo, precios autorizados, políticas y a quién se transfiere cada cosa.
Primeras llamadas acompañadas
Ustedes escuchan, nosotros ajustamos. Las correcciones se aplican en minutos.
¿Cuántas llamadas vas a perder mañana?
Una conversación de 15 minutos basta para saber si Jarvis aplica en tu operación.
Agenda una demostraciónAgilidad para decidir. IA para ejecutar.

